Si alguien me preguntara "¿Qué es el amor?" (y es de hecho el caso), que le diría?
Creo que es una pregunta simple con una respuesta complicada. No creo que lo que es realmente el amor se pueda describir en una definición, o incluso en palabras. Es principalmente intangible y por eso cuesta saber objetivamente si está ahí o no, pero si está ahí efectivamente uno lo va a saber. Hasta no hace demasiado tiempo me costaba diferenciar el enamoramiento del amor, y por tanto, al estar enamorado de alguien que conocía no sabía si debía decir "te amo", palabras que ahora sé que tienen un significado mucho mayor. Estar enamorado es sentir mariposas en el estómago cuando uno está con esa persona, o cuando uno piensa en ella, es un temblor en cada músculo del cuerpo que aumenta entre más cerca ella esté de uno, es una cara sonrojada con una sonrisa instantánea si le preguntan por esa persona, es soñar despierto con esa persona, es servirse cereal y echar la leche en un vaso en vez de el plato, es no poder evitar sonreir cuando uno ve a esa persona acercarse en la distancia, es no poner atención en clase por pensar en ella, pero el enamoramiento tiene algo extraño, y es que no implica necesariamente amar.
El amor por otro lado... amar, es más bien un lazo indestructible que se tiene con esa persona, una conexión que no es dicha sino sentida, es un cariño incondicional hacia esa persona, es un sentimiento sólido y fuerte, es saber que esa persona es indispensable en la vida de uno, saber que cualquier cosa que necesite, a cualquier hora, cualquier día será atendida de inmediato. Amar a alguien es decir más palabras de las que hay en un diccionario con tan solo mirar a esa persona a los ojos, o tocar sus manos, o abrazarla.
Al saber ya hace tiempo que el enamoramiento era diferente del amor, cometí otro error, y fue pensar que estos sucedían completamente por aparte, es decir, pensé que enamorarse de alguien era un sentimiento más superficial que solo necesitaba tiempo para agotarse. Y pensé esto porque ya me habia pasado de esta manera antes. Sin embargo el destino, o la vida, o la casualidad vino a demostrarme lo contrario. A demostrarme que uno podía amar a esa persona de la cual se ha enamorado, o enamorarse de la persona que ama tal vez? Estuvo primero la gallina o el huevo? No lo sé, tal vez suceden exactamente al mismo tiempo si esa persona es la apropiada. Y es que encontrar de quien enamorarse puede ser peligrosamente fácil, y amar puede ser peligrosamente difícil. Pero me desvié del punto, la vida vino no hace mucho a demostrarme que el enamoramiento que siento por la persona que amo no ha mermado ni un poco. Si bien es cierto hay cosas del enamoramiento inherentes al proceso de conocer a una persona que desaparecen o disminuyen, como el misterio, el ligue, ese coqueteo de "me gustas y yo se que te gusto pero no te voy a decir y no se como averiguar si es recíproco", esas cosas desaparecen por cuestiones de definición, cuanto tiempo se puede ir revelando el misterio de quien es una persona hasta que deja de serlo? En fin, aunque estas cosas no sean tan vivas ahora, ese soñar despierto, las mariposas, el temblor de mis músculos, el sonrojo de mi cara, siguen aquí como si fuera el primer día, en contra de todas las apuestas! Y es que ahora sé que cuando las dos cosas de las que hablo aquí se dan al mismo tiempo, forman un sentimiento muchísimo más fuerte, y de proporciones casi infinitas.
Creo que el amor hay que vivirlo para saber qué es, y creo que cada persona encontrará diferentes maneras de sentirlo y definirlo. Yo apenas empiezo a entender mi propia definición y puede que no haga mucho sentido con las palabras que he escrito, pero cualquier intento bueno o malo sigue siendo insuficiente.
El amor es una mezcla perfecta de pasión, cariño, interés por la otra persona, gratitud, disposición, deseo, sueño, perdón, diversión, confianza, intentos, fallos, cordura, locura, espontaneidad, orden, necesidad, felicidad... En fin, el amor es simplemente el amor.
Yo sé que lo tengo porque lo siento, y no necesito un titulo para saberlo, y aunque no sé predecir el futuro, sé que no se va a ir nunca.