viernes, 10 de diciembre de 2010

¡Cada nota que he tocado en mi vida es un regalo!

"Cada nota que he tocado en mi vida es un regalo" fue lo que pensé hoy, viendo una presentación de música en donde diferentes niños especiales, algunos conocidos y otros no, tocaban, cantaban o bailaban. Me conmovieron de una manera que me es difícil describir, y me sacaron lágrimas de felicidad en ese mismo momento. Muchos niños, con diferentes condiciones, diferente desarrollo, diferentes capacidades, diferente historia y vida, pero con algo en común: la música. Algo a veces tan subestimado, pero tan mágico y tan especial como la música uniendo a diferentes niños especiales, y ayudándolos a demostrar que ellos pueden lograr lo que quieran si se lo proponen, y que absolutamente nadie les puede decir "usted no puede" o "es muy difícil", porque ellos demostraron en ese momento, y con una sonrisa gigante de disfrute, que ellos SÍ pueden.
Y mientras que uno de los niños especiales leía una pequeña canción en piano al tocarla en vivo, procesando cada nota como la gran tarea que realmente es, para poderla transmitir en el instrumento, me dí cuenta de que, como músico, se me había olvidado lo realmente grande y difícil que es hasta lo más básico de un instrumento. En ese momento viendo a ese niño disfrutar de lo que hacía, aunque probablemente le había costado mucho trabajo duro, sentí que mi corazón se retorcía y mis ojos se empañaban. Y supe que la música, y la guitarra en mi caso, son un don, son un regalo que me llegó desde el cielo, o por genética o por azar o por la razon que sea, pero son simplemente un regalo. Y supe que cada nota que he tocado en mi vida es muy muy especial, y muy muy grande, porque hay muchas personas para las cuales esa nota puede ser imposible de crear y transmitir.
Toco guitarra porque es lo que más me gusta hacer, me siento feliz al hacerlo, me siento a gusto, siento que tengo en mis manos un lenguaje en ese momento que me deja decir cosas que no puedo decir con palabras, y soy libre de decir lo que quiera sin ningún prejuicio, con inocencia pura y con el poder de llegar a lo más profundo del corazón de otra persona. Ese es un poder muy importante, que a veces se reserva de manera egoísta a mi propia persona. ¡¡¡Pero qué cosas tan grandes se pueden hacer con un don así!!! Imaginen poder transmitir lo que uno siente de tal manera que una persona que se sienta mal, pueda sonreír al escuchar la música que sale de mis manos, de mi corazón. Qué infinidad de mensajes puedo transmitir en las letras de mis canciones, o en la melodías de mis cuerdas. Es realmente un regalo la música, y debe ser utilizado como tal, con humildad, con gratitud, con inocencia, con el alma.
Hoy en día hay un mercado que ha opacado el verdadero sentido de la música, en el que no importa si el mensaje que se da no es positivo o no ayuda al alma de nadie, solamente importa convertir la música en dinero, y eso es despreciable. ¡Eso hay que cambiarlo ya!
Así que invito a todos los músicos (y como músico entiéndase no aquella persona con título o con éxito comercial, sino aquella persona que simplemente ama la música y tenga el regalo de poder transmitir lo que siente a través de ella) los invito a que filtren de sus mentes el bombardeo global que llena de barro nuestras notas, y entreguen sus almas al tocar, den ese pedacito de su corazón con un mensaje positivo, saquémosle una sonrisa a alguién, salvemos a alguien de la tristeza o la soledad con una canción, hagamos reír a un niño con nuestras voces y melodías, enamoremos a la persona que amamos, relajemos al estresado y divirtamos al aburrido. ¡Que la música es una fiesta que celebrar, es uno de los regalos más especiales que existen en el mundo, y es nuestro deber compartir el regalo!

¡Cada nota que he tocado en mi vida es un regalo!

2 comentarios:

Ana María M. dijo...

=D =D =D que lindo lo que escribiste mi vida..

jorgevguitar dijo...

Gracias mi amor!!! Que dicha que te gustó! Gracias por invitarme a lo de ayer! Estuvo increíble!