Hoy me siento como la peor persona en el mundo, y creo que lo soy. Porque hoy herí a la chica que amo, mucho más de lo que pensé que podía herirla, y no solo hoy sino días antes. He perdido su confianza, y tal vez su amor, y no se si lo pueda recuperar. Traicioné su confianza desde hace tiempo, estúpido e inconsciente del daño que hacía, hasta que abrí mis ojos a la fuerza. Hoy no sé como pedirle perdón, hoy no sé como verla a los ojos y decirle que es verdad que la amo como jamás he amado, y que mi corazón se me retuerce de sólo pensar que herí el suyo. Quiero poder devolverme en el tiempo y arreglar esto y no haberla herido, y quiero poder encontrar palabras para poder disculparme con ella. No tengo derecho a su sonrisa o a su linda voz, ni tampoco a sus labios que tanto he besado, no tengo derecho a volver a ver o tocar su piel, que tanto he explorado y sentido antes, ni tengo derecho a ninguno de sus lunares, ni a su pelo que me encanta acariciar, ni a su espalda que me gusta masajear aunque le dan cosquillas. No tengo derecho a sentir sus dedos entre los míos, agarrando mis manos como el primer día (bueno, como la cuarta cita más bien), que desde entonces me llenan de seguridad. No tengo derecho a escucharla tocar piano o a escucharla debatir sobre temas que yo apenas conozco. No tengo derecho a llamarla en este momento y escuchar su voz, ni tengo derecho a pedirle tan sólo un abrazo, que sé que tanto necesita. No tengo derecho ni siquiera a seguir en su vida si ella prefiere no tenerme más en ella; porque le falté el respeto y le fallé, traicioné su confianza, herí su corazón y su autoestima. No espero que ella me perdone, porque ya eso es muchísimo más de lo que tengo derecho a pedir, pero realmente quisiera otra oportunidad para cambiar y ser realmente mejor. Quiero ser para ella, la persona en la que ella pueda apoyarse, en la que ella encuentre un abrazo sincero y palabras de ánimo, quiero ser la persona en la que ella pueda confiar de verdad, la persona en la que ella no va a encontrar una mentira más. Y me muero del miedo y de la tristeza de ser esta persona tan baja, que ahora no merece que la chica que ama lo ame de vuelta. Y es que lo que siento por ella realmente es tanto para mí, que yo sé que no hay ni una chica más en el mundo por la que pueda sentir esto tan grande, y sé que no puedo exigir que mis palabras sean creídas, porque aunque las saco desde lo mas adentro de mi corazón, ya le mentí al amor de mi vida y ella ya no tiene por que creerme nada. Sin embargo no puedo quedarme callado y no expresar lo que realmente siento dentro de mí, y que quede plasmado al menos en un lugar como este. Soy una persona demasiado afortunada que tiene una chica que solo podría habersela soñado, con una sonrisa que detiene el tiempo y unos ojos que me hacen dejar de respirar, con un abrazo capaz de curar cualquier mal y un beso capaz de levantar cualquier corazon por más muerto o herido que esté. Una chica que me complementa en todos los sentidos, que ha sido mi apoyo y mi consejo por demasiado tiempo, y que me hace ser una mejor persona. Una chica cuyo cuerpito lindo me estremece al verlo, y que posee una belleza que nunca ví antes que ella, una belleza que es dulce y apasionante al mismo tiempo, que cambia de ser sensual a ser adorable en un segundo, y que quisiera tanto estar abrazando en estos momentos. Ella me necesita como yo la necesito a ella, pero después de haber fallado a mis palabras no le puedo ni le voy a exigir que crea lo que he escrito aquí, o que me perdone, solo voy a dejar esto escrito aquí, porque tal vez en un tiempo cuando pueda recuperar su confianza una vez más, estas palabras valgan de algo y puedan curar aunque sea solo un poquito la herida que causé. A esa chica a la que le escribo le debo muchísimas cosas, pero sobre todo le debo mi sonrisa, y ahora no tengo derecho a usarla, hasta que ella misma me pueda sonreir a mi y devolvermela. No sé si mis palabras realmente puedan servir de algo en este momento, pues tal vez no valgan más que el lugar donde las escribo, pero siento que pierdo muchísimo más si no las escribo e intento ser escuchado.
Si pierdo a esa chica.. no... a la mujer de mi vida, mi vida no va a tener más sentido, y mis días se van a volver grises y oscuros, porque ella es el solecito que siempre alumbra mis días con sus palabras o su vocecita. No quiero levantarme mañana, y sentir que el amor de mi vida se fue, y peor aún, que se fué por mi culpa. Quiero poder despertarme feliz cada día a su lado, pero muchísimo más importante, poder hacerla feliz a ella cada día, apoyandola y amandola cada día de su vida. La amo como no puedo describir, y si ella al menos escucha estas palabras, seré el chico más feliz del mundo. La amo, la amo y la amo tres mil veces, porque no puedo describir en dos palabras el sentimiento tan grande que tengo por ella. La amo y sin ella, yo no vivo... taaiyama
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