No me considero un erudito de la pintura ni mucho menos, pero desde niño me encantaron los cuadros de M.C. Escher. Casi todos dibujos en lapiz, pero con una maestría increíble, muchos conceptos muy matemáticos, en cuanto a simetría, forma, tamaño, y muchas ilusiones ópticas. Me llaman la atención muchísimos de sus cuadros, pero hoy pongo uno bastante interesante: es un autoretrato hecho a través del reflejo de una bola de cristal sostenida en su mano izquierda.

Y curiosamente me encontré esto ilustrando el método de Escher jaja:
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